domingo, 26 de octubre de 2014

Parque Nacional de Monfragüe.

Monfragüe, en la provincia de Cáceres, constituye uno de esos 15 pequeños trozos de paraíso que tenemos en España, bajo la denominación de Parques Nacionales. Destaca por su fama ornitológica, y es que resulta un auténtico santuario para la observación de aves, contando con una amplia variedad de especies aladas, a parte del resto de habitantes animales de la zona.
Así, viviendo tan cerca como vivo de un lugar como este, no son pocos los momentos pasados por allí, horas, días... a lo largo de mucho tiempo, por lo que podría eternizarme subiendo entradas con fotografías tomadas en Monfragüe, así que de momento, voy a hacer un sumario con algunas de las imágenes capturadas hasta ahora por allí. 


Águila imperial (Aquila adalberti)
Endemismo de nuestra península, una auténtica joya en peligro durante mucho tiempo, a la que he tenido el placer de observar sobrevolándome en un par de ocasiones. Con sus 2m. aproximados de envergadura, resulta inconfundible, tanto por su morfología, como por esos "hombros" blancos tan característicos que presenta. Su nido se sitúa protegido entre las tupidas copas de encinas y alcornoques. Con paciencia y atención no resulta difícil escuchar su también característico "ladrido", muy similar al graznido de los córvidos: "Oc-Oc-Oc-Oc". Frecuentemente lo profiere en contra de sus gigantes vecinos, los buitres leonados sitiados en los roquedos, y que de vez en cuando pasan demasiado cerca para su territorial carácter, llegando incluso en ocasiones a lanzarse en vuelo contra ellos, regalando a los visitantes de La Portilla del Tiétar un espectáculo que hace las delicias de objetivos y retinas curiosas.

Águila imperial ibérica (Aquila adalberti)
Águila imperial ibérica (Aquila adalberti)


Buitre leonado (Gyps fulvus)
Rapaz inmensa e inconfundible, especie reina de los roquedos y de los cielos de Monfragüe.
Buitre leonado (Gyps fulvus).

Buitre negro (Aegypius monachus).
Gigante de casi 3m. de envergadura que junto a sus parientes los leonados custodian los extensos territorios extremeños de Monfragüe. Bastante más escaso que los anteriores, tienen en nuestro país sus mejores poblaciones de todo el mundo.
Buitre negro (Aegypius monachus)

Cigüeña negra (Ciconia nigra).
Otra joya de nuestros cielos, la escasa y esquiva Cigüeña negra (Ciconia nigra). A diferencia de su prima la Cigüeña blanca, no acostumbra a convivir con el Ser Humano, por lo que se mueve y nidifica en lugares alejados y recónditos
 Cigüeña negra (Ciconia nigra).

Otros
Puede que algo menos "atractivos o espectaculares" que las imponentes rapaces, son en este caso las preciosas Perdices rojas (Alectoris rufa), y los estilizados Rabilargos (Cyanopica cyanus), entre otros. Además, desde la carretera es relativamente fácil poder contemplar ciervos (Cervus elaphus), pastando sobretodo al comienzo y al final del día, por las dehesas y junto al río.
                     Perdiz roja (Alectoris rufa)                                                             Rabilargo (Cyanopica cyanus)

















Pequeño cervatillo (Cervus elaphus) que pastaba junto a su madre y otras hembras al atardecer.
Y ya de vuelta a casa, uno de los días que pasamos por allí, "maese raposa" nos acudió a despedir. Los zorros, astutos y listos como ninguno, confiados en un lugar tan transitado, mal acostumbrados a que los visitantes no les hagan daño y que incluso les den comida... aprovechan para acercarse a las carreteras, sobretodo en épocas de desgaste físico como las épocas reproductoras, a ver si pueden "pescar" algo.  
Zorro (Vulpes vulpes).


Y hasta aquí algunas de las fotos más destacables que tengo de este espacio natural que me gusta tanto recorrer. Por supuesto, estas no son ni de lejos las únicas especies que pueblan Monfragüe, pero sí las que hasta ahora he podido fotografiar.
Otros de sus habitantes, tales como distintas especies de peces, reptiles, anfibios y algunas aves mucho más esquivas como las rapaces nocturnas, sobre las que reina el Gran Duque, el Buho real (Bubo bubo); así como otros mamíferos como los jabalíes (Sus scrofa), las curiosas nutrias (Lutra lutra), ginetas (Genetta genetta), mustélidos y roedores de prácticamente todo tipo, me han regalado momentos preciosos, aunque demasiado fugaces para mi aún escasa experiencia con la cámara.
Sin embargo, seguiré asistiendo a mi cita con ellos, y tarde o temprano los "cazare".

Para terminar añadiré que el caso de los zorros no es el único ejemplo de cómo hemos conseguido que muchas especies confíen en nuestra presencia. Los ciervos también optan en muchos casos por acercarse a los márgenes de las carreteras, a ver qué encuentran en merenderos o papeleras, o incluso a comer de la mano de algún visitante que les ofrece pan o similares. No es raro, hablo en este caso del ejemplo de Monfragüe, ver a familias tratar de acercarse a los animales salvajes utilizando como señuelo la comida, para llevarse el recuerdo de haber alimentado a un ciervo o a un zorro en libertad.
Cada cual que juzgue, pero en mi opinión, escaso favor hacemos a nadie al acostumbrar a los animales salvajes a la peligrosa mano del hombre... y es que al igual que comen de tu mano, que sólo quieres hacerles una foto, alimentarlos o impresionar a los más pequeños con la mejor intención, se acercarán a la mano de un cazador o de algún desalmado que quiera hacerles daño, sin distinguir intenciones, todo por haberlos acostumbrado mal a relacionar la presencia humana con un beneficio. Por tanto, un respeto por los espacios como este y hacia toda la fauna en general, ya que todo el trabajo que lleva detrás el mantenimiento de los espacios naturales protegidos, así como las labores de seguimiento a las distintas poblaciones animales y vegetales salvajes de cualquier zona, están en juego y dependen casi en su totalidad del comportamiento de los visitantes. Si todos actuamos con respeto hacia la naturaleza, estas maravillas podrán seguir existiendo y se mantendrán en el tiempo. Si no, puede que seamos de las últimas generaciones en poder disfrutarlo...

3 comentarios:

  1. Animo Lucia:
    http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/27/actualidad/1414427149_703842.html

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias! Vaya tela con el niño y me saca más de 10 años de ventaja jajaj
      Poquito a poco me conformo con seguir disfrutando del campo y sus anfitriones :)

      Eliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar